En Coverfloor, consideramos que la resistencia es un factor clave en las superficies empleadas en la industria. Es fundamental que presenten una alta resistencia química, ya que en sectores como el farmacéutico se manipulan sustancias potencialmente agresivas o corrosivas, capaces de dañar materiales si se derraman. Por otro lado, la resistencia mecánica solo resulta necesaria cuando se trabaja con equipos pesados o cuando el pavimento debe soportar esfuerzos prolongados. Además, contar con un acabado antideslizante es altamente recomendable, especialmente en entornos donde se transportan productos frágiles o peligrosos.
La tecnología actual permite combinar estas cualidades sin renunciar a la estética, ofreciendo suelos con acabados atractivos y funcionales. Asimismo, se pueden incorporar zócalos o medias cañas que conectan el suelo con la pared, evitando filtraciones de líquidos y acumulaciones de suciedad en las esquinas.